10% de descuento por transferencia. Envíos gratuitos a partir de $8500

5 ideas para fomentar la lectura en niños

Muchas veces escuchamos o leímos sobre los enormes beneficios de la lectura en la infancia. Mejora la memoria, la concentración, amplía el vocabulario, y muchas cosas más.

Pero en la práctica, no siempre es tan fácil convencer a los pequeños de apartar sus ojos de las pantallas, o de "quedarse quietos" un rato para leer. Mucho menos si el libro no les resulta del todo atractivo.


Así que, ¿cómo podemos lograr que la lectura surja de manera natural? ¿Cómo despertamos el interés por los libros?


El primer consejo es: no obligarlos. Sabemos que es bueno, pero la lectura debe surgir como algo placentero y no como un deber. ¿Y cómo lo logramos?


Eso nos lleva al segundo punto: estar atentos. Escucharlos, saber qué les interesa, qué los atrae (¿es la naturaleza, los superhéroes, los piratas?) y tambien, qué les está pasando. Los libros muchas veces pueden ser la puerta para entrar a sus mundos, y que nos confíen sus temores, sus dudas y hasta sus sueños.


En tercer lugar, ¡saquemos la lectura de la habitación! Sí, leer antes de dormir es una muy buena rutina, pero no tiene por qué ser la única. Leamos en la cocina, busquemos un libro de recetas para compartir, hagamos en el living una obra de teatro con los personajes de un libro que nos gusta mucho, o inventemos un campamento de exploradores en el parque usando como manual un libro sobre la naturaleza. ¡Hay miles de ideas!


Lo cuarto es: leamos en grupo. En familia, con padres, abuelos, tíos. Leer no tiene que ser algo solitario. Uno de mis mejores recuerdos de infancia son las tardes de lectura con mi mejor amiga: preparar una merienda, buscar un lugar cómodo, armar un "espacio de lectura" y pasar un largo rato eligiendo nuestra propia aventura.


Y, por último: ellos copian nuestro ejemplo. Si nos ven disfrutar de un buen libro, si ven libros en nuestra mesa de luz, en la mesa del comedor, en el auto... sabrán que esa actividad nos gusta, y mucho más querrán probarla.


Enseñar a leer es una cosa, pero enseñar a amar la lectura es otra. Si queremos chicos que disfruten, en su medida y a su gusto, de la magia de los libros, es nuestro lugar allanarles el camino para que poco a poco puedan ingresar a ese mundo fantástico, donde después serán ellos quienes sigan marcando el rumbo.

Mi carrito